¿Sabías que el aire interior de tu hogar puede llegar a estar más contaminado que el de la calle? Para la mayoría de las personas, pintar un piso supone soportar un olor fuerte durante unos días. Pero para las personas con asma, alergias respiratorias o Sensibilidad Química Múltiple (SQM), una casa recién pintada puede convertirse en una pesadilla de dolores de cabeza, fatiga e irritación severa de las mucosas.
El culpable de estas reacciones son los Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs) y los plastificantes sintéticos presentes en la pintura convencional. Ante este problema, el mercado se ha llenado de pinturas "ecológicas". Pero aquí es donde hay que tener cuidado con el greenwashing: reducir un poco los niveles de tóxicos puede ser suficiente para obtener una etiqueta verde, pero no es suficiente para una persona con SQM. Cualquier resto químico puede desencadenar una crisis.
En Gelur Espais entendemos que para muchos de nuestros clientes la ausencia de tóxicos no es una preferencia de estilo de vida, es una necesidad médica estricta. Por eso trabajamos desde una transparencia radical. Solo utilizamos pinturas 100% naturales, minerales (cal, silicato, arcilla) y de origen vegetal. No hay truco: libres de COVs reales.
Esta transparencia se traduce en hechos. Antes de comenzar cualquier intervención, podemos facilitarte las fichas técnicas completas, ingrediente por ingrediente, para que tanto tú como tu especialista médico podáis validarlas. No queremos que confíes solo en nuestra palabra; queremos que tengas los datos exactos de lo que entrará en tu hogar.
Además del producto, aplicamos un "Proceso Aire Limpio". Planificamos la intervención minimizando cualquier exposición y, una vez finalizado el proyecto, entregamos el sello "Pintura Natural Certificada" como garantía documental de todo el proceso. Porque creemos firmemente que el hogar debería ser un espacio que cura y protege, no un lugar que acumula tóxicos en silencio.
